Vista histórica “contada”

 

Vista de la Bahía de Portobelo desde el Fuerte (Foto de Andrew Synowiez)

Vista de la Bahía de Portobelo desde el Fuerte (Foto de Andrew Synowiez)

Introducción

Portobelo se fundó el 20 de marzo de 1597, después del saqueo de Nombre de Dios, la primera colonia española de la costa atlántica de Panamá, por el corsario Sir Francis Drake. Persisten en la historia oral local dos relatos de la relación entre los españoles que llegaron y los cimarrones.[i] Según una de las versiones, más de seiscientos cimarrones vivían en la pluviselva de Portobelo cuando llegaron los colonizadores españoles. Sobrepasados en número y atemorizados, los españoles establecieron un acuerdo con los cimarrones, por medio del cual se ofrecían a reconocer su libertad con la condición de que se establecieran en un área al noreste de Portobelo. Al aceptar esta condición, los cimarrones se mudaron de lugar, rebautizaron esa región como Palenque y abandonaron el nombre de “cimarrones”, pues ya no eran esclavos fugitivos: eran negros o congos libres. En la otra versión, los españoles y los cimarrones llegaron a un acuerdo antes de establecerse en Portobelo. Después de que un gran número de cimarrones ayudaran a Drake a conquistar y saquear Nombre de Dios, los españoles llegaron a un acuerdo con ellos, reconociéndoles su soberanía a cambio de que éstos les garantizaran que no colaborarían con los piratas y que no tomarían las armas contra sus viejos esclavizadores en el futuro (Rodríguez 1979, 144). De acuerdo con esta versión, ambos grupos se trasladaron a Portobelo en la misma época. Los españoles se asentaron más cerca de la costa, mientras que los congos –los cimarrones libres– se instalaron en la parte más alta, en la selva. En las dos versiones, los españoles y al menos un grupo de cimarrones negociaron una convivencia pacífica en Portobelo al finales del siglo XVI. No se incluyen en estos relatos a los africanos esclavizados que los españoles llevaron con ellos desde Nombre de Dios hasta Portobelo, ni los que siguieron siendo importados a la zona durante los siglos XVII, XVIII y principios del XIX para construir los fuertes, la aduana y la iglesia, así como para servir de empleados domésticos en las casas españolas. Ya en el año 1640, cuando llegó la estatua de madera del Nazareno/El Cristo Negro al pueblo, la gran mayoría de la población se constituía de negros libres y esclavizados.[ii]

A lo largo del siglo XVII y hasta mediados del XVIII, Portobelo servía de nexo comercial en el mundo colonial español. Durante uno o dos meses todos los años, las grandes Ferias de Portobelo atraían a comerciantes provenientes de todo el imperio. Debido a los continuos ataques que llevaron a cabo los corsarios y piratas ingleses, las Ferias dejaron de celebrarse en 1738, y la ya pequeña población permanente de españoles acabó desapareciendo.

Con el declive del imperio español a principios de los años 1800 y la Fiebre del Oro de California, que hizo que se desviaran las rutas comerciales panameñas para que pasaran por Colón en vez de por Portobelo, el pueblo se convirtió en una sombra de lo que había sido. Libre de los oportunistas que se habían aprovechado de su ubicación geográfica en beneficio de las economías de países lejanos, en Portobelo permaneció al menos una parte de aquellos residentes que se habían beneficiado de la protección de la pluviselva y que habían aprendido el contorno de su costa, descubierto cómo sembrar yuca en las montañas y estudiado las plantas para aprender a fabricar medicamentos.

Extraído de “Introduction,” When the Devil Knocks: The Congo Tradition and the Politics of Blackness in 20th Century Panama, The Ohio State University Press. (enero de 2015)

Vista actual “vivida”

 


                  [i].Para obtener más información sobre la historia de los cimarrones de Panamá, consulta Rodriguez (1979).

                  [ii].Aunque no establece un porcentaje preciso, Edwin Webster (1973) indica que el número de negros libres y esclavizados que vivía en Portobelo sobrepasaba con creces al de españoles ya a finales del siglo XVII (13). Los registros de bautismo, que podrían dar más pistas sobre el número de personas esclavizadas que vivían en Portobelo durante la época, se destruyeron hace mucho en incendios o por el desgaste natural. Los pocos registros que quedan puede que se hallen en los Archivos de Indias en Sevilla (España). A pesar de que queda fuera del enfoque de este estudio, es probable que los futuros investigadores encuentren pistas claves sobre la experiencia negra del Portobelo colonial en dichos archivos.

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